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  • Agunsa Bunkering: "Más que acaparar mercado y volumen, nos interesa ser un actor confiable y flexible"

    Carlos Cornelius gerente a cargo del negocio, se refirió a los desafíos de la compañía en el sector

    Desde el año 1976 que AGUNSA ofrece el servicio de proveer lubricantes a embarcaciones marítimas. En 1991 adquirió su primera barcaza tanquera (“Rio Cisnes”), la que después fue destinada a operar en el puerto de Buenos Aires, Argentina.

    Luego en 2013, AGUNSA se consolidó como proveedor de lubricantes y combustibles, ocupando la posición que dejaba Terpel en el mercado y cerrando un contrato con ENAP, lo que le permitió asegurar el suministro de IFO necesario para competir.

    En esa fecha, coincidió el retiro del negocio local de PMC (Glencore), permitiéndole a AGUNSA acceder a una mayor participación y transformarse en uno de los dos actores que hoy participan como proveedores físicos en Chile, tanto de entrega vía barcaza como por camión o línea a lo largo de Chile.

    Carlos Cornelius, gerente corporativo de la División Representaciones y Agenciamiento General de AGUNSA, explicó a MundoMarítimo que en ese instante ENAP disponía de un volumen de IFO mayor al actual y existía una demanda más amplia que la que existe actualmente.

    El ejecutivo detalla que la refinería al contar con una mayor disponibilidad de producto- alrededor de 50.000 toneladas mensuales- ofrecía consecuentemente un precio más competitivo para los proveedores físicos.

    Ya en 2015, con el fin de cumplir con los protocolos, estándares de calidad, seguridad y servicio; AGUNSA adquiere el buque “Agunsa Capella”, nave de 2.000 toneladas de capacidad y que actualmente realiza sus operaciones principalmente entre la zona de Quintero y Bahía Concepción.

    Un giro en el mercado

    En los últimos 4 años, el mercado ha sufrido algunas mutaciones. Los volúmenes de disponibilidad de combustible que entrega la refinería comenzaron a disminuir paulatinamente, generando a la par un aumento del precio del producto. “Ellos en sus procesos de refinería comenzaron a tener menos producto residual, lo que les convenía económicamente, ajustando su oferta – más menos- a 30.000 toneladas mensuales”, señala Carlos Cornelius.

    Agrega, que también la demanda se comenzó a ajustar, producto no solo del alza en el precio versus mercados vecinos, sino además por la consolidación de la industria naviera, principalmente de contenedores. Considerando la posición geográfica del país: “Chile es el último destino y tiene por definición costos logísticos mayores porque refina productos importados”, indica el ejecutivo, quien subraya que “Chile se ha transformado en un mercado de relleno para la industria del bunkering”.

    Apunta además que “las consolidaciones nunca son buenas para ningún proveedor, tienes menos actores y de mucho mayor tamaño con un gran poder de negociación. Eso nos ha afectado también porque hay menos buques y menos demanda”.

    También inciden en esta menor demanda los avances tecnológicos. “Los propios buques están requiriendo menos combustible, porque son más eficientes y consumen menos”, indica Carlos Cornelius, quien grafica que en lo que va del 2017 ya hay una demanda un 10% inferior a la del 2016, generando una menor cantidad de ventas, ajustando los márgenes a la baja y afectando negativamente al negocio de bunkering físico.

    Desafíos en un duro contexto

    “Nosotros apuntamos a un 30% del mercado a márgenes razonables que nos permitan una estabilidad en el tiempo con la entrega de un buen producto, servicio y una logística adecuada para abastecer a esa cuota del mercado”, enfatiza el ejecutivo de AGUNSA, quien recalca que “más que acaparar mercado y volumen, nos interesa ser un actor ágil, confiable y flexible a los requerimientos de los clientes”.

    Carlos Cornelius, sostiene que en AGUNSA “somos muy eficientes en cuanto a costos. Estamos integrados completamente y logramos obtener niveles altos de eficiencia operativa, pero lo que nos complica más que nada es el costo del producto, el acceso continuo a la carga por parte de la refinería y el precio de venta que se ha visto mermado por la dura competencia que hoy existe en el mercado local”.

    Nuevo buque en Argentina

    Sin embargo, este escenario no quita que AGUNSA deje de pensar en desarrollar el negocio del bunkering y mirar las opciones de crecimiento existentes en Sudamérica, donde ya cuenta con presencia en Argentina y buscando nuevos mercados en Perú, Ecuador y Colombia. “Siempre estamos evaluando nuevos mercados, tanto en Chile como en el extranjero”, asegura Carlos Cornelius, al respecto.

    De hecho, agrega finalmente, “recientemente hemos incorporado un nuevo buque tanque, el Serra Theresa, para el abastecimiento de bunker en Argentina- el cual se suma a una flota de tres naves- en conjunto a su reputado socio la empresa “Risler”, con el cual controlan un importante porcentaje del mercado argentino de bunkering”.

     

    Lunes 16 de octubre de 2017

    Fuente:  MundoMarítimo

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